Los cuadros que tienes que ver antes de morir
La modernización ha traído consigo importantes cambios que también afectan a la manera de consumir y disfrutar del arte. La tecnología nos apremia permitiéndonos disfrutar del visionado de todo tipo de colecciones desde el sofá de nuestra casa pero creemos que hay determinadas obras que merecen ser vistas en carne y hueso. Verdaderas maravillas que sólo pueden despertar todos nuestros sentidos si viajamos hasta su lugar de exposición. No son los mejores, pero sí los más especiales, los que merecen un viaje, una entrada y hasta una audioguía. Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, G. Seurat. Un precioso homenaje a la técnica del puntillismo donde se disfruta de una preciosa tarde de primavera en el bucólico París. Un cuadro que puedes visitar en el Instituto de Arte de Chicago. Ofelia, John Everett Millais. Bucólica a la par que perturbadora, esta hipnótica pintura representa una de las escenas más dramáticas de Hamlet. La obra la puedes visitar en La Tate Britain de Londres. ...