Placeres universales: el pan
Hay placeres universales… y el pan es uno de ellos. Crujiente por fuera, tierno por dentro. Perfecto para mojar, rellenar, tostar o simplemente disfrutar con un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. Porque, seamos sinceros: ¿quién puede resistirse a una buena “pringá”? Lo que quizá no sabías es que hay una forma de comer pan que lo hace más digestivo, menos inflamatorio y más beneficioso para tu salud intestinal. Y no, no se trata de comprar pan sin gluten, integral o con semillas exóticas. El truco está en el congelador. ❄️ ¿Congelar el pan lo hace más sano? Cuando el pan se congela y luego se tuesta, las moléculas de almidón cambian su estructura. Esto hace que se vuelvan menos fáciles de digerir en el intestino delgado. En lugar de eso, actúan como si fueran fibra, que es justamente lo que el intestino necesita para funcionar mejor. Este proceso, conocido como retrogradación del almidón, significa que el pan pasa por el sistema digestivo liberando la energía poco a poco y s...