El rincón de Extremadura que se llena de magia en otoño

 


El otoño tiene paisajes que parecen sacados de una postal, y uno de los más especiales se encuentra en Extremadura. Cuando las temperaturas empiezan a bajar y los árboles cambian el verde por tonos amarillos, ocres y rojizos, el Castañar de Montánchez se convierte en uno de esos lugares perfectos para disfrutar de la estación.

Los castaños, algunos de ellos capaces de vivir durante siglos, cubren la ladera norte de la Sierra de Montánchez y crean un paisaje especialmente bonito durante los meses de otoño. Aunque los bosques del norte de España suelen acaparar todas las miradas en esta época, Extremadura también cuenta con rincones donde disfrutar de los colores y la tranquilidad propios de esta estación.

El entorno destaca además por su riqueza natural. El clima húmedo de la sierra, con más precipitaciones que otras zonas de Extremadura, favorece la presencia de diferentes especies de animales, entre ellas aves rapaces nocturnas y, con algo de suerte, ciervos. El castañar se encuentra dentro del Paisaje Protegido Sierra de Montánchez y está relacionado con la ZEPA de las Villuercas.

Una ruta entre castaños que termina junto a un castillo medieval

Una de las mejores formas de descubrir este entorno es siguiendo la ruta que parte de las inmediaciones de la plaza de toros de Montánchez. El municipio se encuentra situado en la ladera de la sierra y está coronado por un castillo de origen almohade construido en el siglo XIII.

El camino atraviesa un paisaje en el que los castaños comparten protagonismo con antiguos muros de piedra cubiertos de musgo, viñedos, olivares y dehesas. También es una buena oportunidad para descubrir el paisaje rural de la zona, conocido por productos como el jamón ibérico.

El recorrido tiene unos tres kilómetros y puede completarse aproximadamente en un par de horas, por lo que es una opción accesible para quienes quieran disfrutar de una ruta otoñal sin enfrentarse a una caminata demasiado exigente.

Un bosque otoñal a menos de una hora de Cáceres

Otra de las ventajas de este rincón extremeño es que no hace falta realizar un largo viaje para llegar hasta él. Desde Cáceres o Trujillo, el trayecto ronda una hora en coche, lo que permite organizar una escapada de un día para descubrir Montánchez y su entorno.

Durante el otoño, el cambio de color de los árboles transforma por completo el paisaje y convierte el paseo entre castaños en una experiencia especialmente atractiva. Una escapada que combina naturaleza, senderismo, gastronomía y patrimonio histórico en uno de los rincones menos conocidos de Extremadura.

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