Melasma en la piel: prevención y tratamientos que funcionan

 


El melasma es una alteración de la pigmentación de la piel que provoca manchas marrones o grisáceas, sobre todo en la cara (frente, mejillas, mentón y labio superior), normalmente de forma simétrica. Aunque es más frecuente en mujeres jóvenes y de mediana edad, también puede aparecer a partir de los 40 años, debido a cambios hormonales de la perimenopausia y a la exposición solar acumulada. Otros factores que contribuyen son la genética, la ingesta de anticonceptivos y la radiación solar.

El Dr. Dídac Barco, del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica, confirma que el melasma tiene un componente hormonal importante y que las manchas suelen aparecer con un patrón característico.

Qué ingredientes cosméticos pueden mejorar el melasma a los 40

Los dermatólogos suelen combinar fórmulas médicas despigmentantes con cosmética de uso diario. Entre los activos más efectivos se encuentran:

  • Hidroquinona: potente despigmentante que bloquea la producción de melanina y ayuda a unificar el tono de la piel.

  • Ácido kójico: similar a la hidroquinona, pero más suave; ideal para pieles sensibles.

  • Ácido tranexámico: reduce la actividad de los melanocitos y frena la inflamación que provoca pigmentación.

  • Retinoides: derivados de la vitamina A que aceleran la renovación celular y potencian el efecto de otros despigmentantes.

  • Otros activos útiles incluyen niacinamida, ácido azelaico y vitamina C.

Además, la protección solar SPF50 de amplio espectro es imprescindible durante todo el año. No solo protegen frente a rayos UVA y UVB, sino también frente a la luz azul de pantallas, que puede empeorar el melasma. Es recomendable elegir protectores con óxidos de hierro y moléculas despigmentantes.


Qué tratamientos médicos pueden revertir el melasma

Existen procedimientos profesionales que ayudan a mejorar el melasma:

  • Peelings químicos: aplican ácidos como glicólico, salicílico o tricloroacético para exfoliar la piel, atenuar manchas y facilitar la penetración de otros activos.

  • Luz pulsada intensa (IPL) y láser: destruyen el pigmento mediante pulsos de luz. Son efectivos, pero no se consideran la primera opción y deben reservarse para casos concretos, ya que un uso inadecuado puede empeorar las manchas.

El tratamiento del melasma siempre empieza por cuidados domiciliarios con despigmentantes, acompañados si es necesario de tratamiento médico oral y peelings, dejando el láser solo para momentos específicos y bajo supervisión profesional.

Descubre más artículos, trucos y consejos en nuestra NOOWsletter completa.


Comentarios

Entradas populares de este blog

El secreto de la juventud: Tu grupo sanguíneo

La nueva tendencia navideña: centros de mesa naturales y elegantes

La noche de la Luna de Sangre: eclipse total el 7 de septiembre